Tunja, capital del grafiti y el vandalismo

La capital boyacense vive una compleja problemática por la gran cantidad de grafitis. La Administración Municipal ha tratado de buscar salidas, pero la situación está fuera de control, al límite que no hay una solución a la vista

unja, caracterizada por ser la ciudad universitaria y un referente de la cultura, vive una difícil situación por la enorme proliferación de grafitis. Prácticamente, no hay muro o pared de la capital boyacense que escape a los rayones, manchones, matachines y chafarrinones.

Por supuesto, existe una considerable cantidad de grafitis realizados por artistas urbanos; expresiones depuradas con técnica como el muralismo, el grafiti, el cartelismo, estiquers, entre otros. Lastimosamente, estos son una muestra ínfima al compararse con los que son una expresión pura del vandalismo.

EL DIARIO conversó con varios funcionarios de la Administración Municipal para conocer las medidas que se están tomando para hacer frente a esta problemática. “Inicialmente, por parte del Instituto de la Recreación y Deporte de Tunja (IRDET) se había señalado un espacio, se había indicado a las personas que trabajan en este arte que había un espacio para ellos. Pero lo que tenemos hoy en Tunja no son grafiteros, son una serie de vándalos que están dañando las paredes; que van y depositan firmas, escriben cosas que no tienen ningún sentido, y pues afortunadamente ya faltan muy pocos días para que entre en vigencia el nuevo Código Nacional de Policía que establece una serie de sanciones para las personas que dañan las paredes. Nosotros hemos implementado a través de la Policía Metropolitana de Tunja, a través de los cuadrantes, una mayor presencia de la policía; pero es difícil realmente poder controlar la presencia de estas personas en algunos sectores de la ciudad. Estamos identificando cuáles son los sitios que resultan más afectados, pero definitivamente hoy todas las paredes de la ciudad están siendo dañadas por estas personas. Entonces lo único que queda es iniciar las acciones legales correspondientes”, señaló Fabio Martínez, alcalde (e) de Tunja.

Martínez le dijo a EL DIARIO que con los jóvenes que hacen del grafiti y del mural su modo de vida, se han venido estableciendo unos espacios para que ellos plasmen su arte. “Hay unos espacios que han sido determinados por parte de la Administración Municipal, entiendo que el IRDET también tiene otros espacios y que la Secretaría de Desarrollo estaba buscando otros espacios. Pensamos nosotros que en los parques, por ejemplo, en el Parque Megabiblioteca hay una pared que es amplia, que requiere de alguna clase de tratamiento. Yo pienso que en los próximos días se podría adelantar una reunión con estas personas que trabajan en el sector del barrio La Fuente que son, verdaderamente, personas que trabajan el arte del grafiti y que lo demuestran en este barrio, para buscar los espacios y mejorar algunos sectores de la ciudad”.

EL DIARIO también consultó a Gilberto Otálora, gerente del IRDET, para saber cuáles son las zonas disponibles para que utilicen los verdaderos artistas urbanos. Sin embargo, Otálora aseguró que hasta el momento no se tiene definida como tal una zona, aunque afirma que hay varios espacios para aprovechar. También señaló que se espera que a fines de enero se hayan definido dichas zonas y que esto permita tener un mayor control sobre esta problemática.

Al consultarlo con la ciudadanía, la respuesta fue al unísono: los tunjanos están hartos de que las calles de la ciudad estén “decoradas” con estos rayones de vándalos. Incluso hubo quienes sintieron vergüenza por el estado actual de las paredes y se preguntan si de aquí al final de sus vidas tendrán que vivir viendo la horrorosa decoración en las calles de la ciudad. Otros se preguntan si, en cientos o miles de años, cuando la educación y la cultura de los tunjanos hayan evolucionado, los tunjanos del futuro verán estos manchones como una expresión prehistórica de los tunjanos de antaño; algo así como unas pinturas rupestres.

Según el nuevo Código Nacional de Policía se impondrá sanciones a quienes pinten las paredes públicas, las multas irán desde amonestaciones hasta sanciones. Sin embargo, la policía no podrá hacer uso de la fuerza o incautar los elementos utilizados para la realización del grafiti

FUENTE EL DIARIO

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